La flor, que había trabajado con tanta precisión, dijo bostezando:
—¡Ah, perdóname… apenas acabo de despertarme… estoy toda despeinada…!
El principito no pudo contener su admiración:
—¡Qué hermosa eres!
—¿Verdad? —respondió dulcemente la flor—. He nacido al mismo tiempo que el sol. El principito
adivinó exactamente que ella no era muy modesta ciertamente, pero ¡era tan conmovedora!
—Me parece que ya es hora de desayunar — añadió la flor —; si tuvieras la bondad de pensar un
poco en mí...
Y el principito, muy confuso, habiendo ido a buscar una regadera la roció abundantemente con
agua fresca.
Y así, ella lo había atormentado con su vanidad un poco sombría. Un día, por ejemplo, hablando
de sus cuatro espinas, dijo al principito:
—¡Ya pueden venir los tigres, con sus garras!
—No hay tigres en mi planeta —observó el principito— y, además, los tigres no comen hierba.
—Yo nos soy una hierba —respondió dulcemente la flor.
—Perdóname...
—No temo a los tigres, pero tengo miedo a las corrientes de aire. ¿No tendrás un biombo?
"Miedo a las corrientes de aire no es una suerte para una planta —pensó el principito—. Esta flor
es demasiado complicada…"
miércoles, 1 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Es una flor medio complicada...o el principe no la entendia capaz...
"Si tuvieras la bondad de pensar un poco en mi...". Me deja picando la frase, pero hoy no estoy con energias de escribir.
Un beso Carito
CATARSIS CATARSIS CATARSIS CATARSIS
te
conozco
te
quiero
con
tus
catarsis
incluidas
en
el
paquete
no
tengo
ganas
de
escribur
y
asi
parece
que
el
mensaje
es
mas
largo
besos
Publicar un comentario